LA REINA VISTE DE VERDE

HOLGUÍN.—Tuvo que esperar a la definición del sistema de desempate Sonnebor-Berger la Gran Maestra (GM) pinareña Lisandra Ordaz, para saberse ganadora de la edición 55 del Campeonato de Cuba de ajedrez femenino, que desde finales de enero se efectuó en la academia Eradio Domínguez, de la Ciudad de los Parques.

Así pudo destrabarse el abrazo a ocho unidades entre ella y su homóloga habanera Yuleisy Hernández. Se despojaba así la «vueltabajera» del «sambenito» de habérsele esquivado tanto el título nacional, a pesar de tener más de 10 participaciones en esos certámenes y ser considerada, actualmente, la jugadora de la Isla de mayor calidad.

Al término de la oncena ronda, luego de que la nueva monarca igualara su partida ante la GM santiaguera Maritza Arribas, máxima triunfadora de la historia de estas justas, JR halló a una muchacha distendida que, visiblemente, se había quitado un peso de encima, y no hubo detalle que se negara a compartir con los lectores del diario de la juventud cubana.

-Regresaste, luego de cinco años alejada de los Campeonatos Nacionales, y por primera vez en estas justas exhibiste el título de Maestra Internacional (MI) absoluta. ¿Fueron estas razones motivos que presionaron tu accionar ahora?  

-Fíjate, es el primer Campeonato Nacional que juego bien tranquila. Influyó en esto la experiencia de tantos años jugando, participando también en estas competencias y adaptada más al estrés con que se disputan día a día. Además, claro, conozco mejor a las otras jugadoras. Para nada el título absoluto de MI fue un impedimento. Al contrario, me dio más seguridad. Me preparé de forma consciente para este Nacional (entre seis y siete horas diarias, de lunes a sábados). Mi objetivo principal era desarrollar buenas partidas, sabía que si conseguía poner en práctica un buen ajedrez, el resultado iba a llegar. Sí confieso que en las últimas rondas se vive mucho estrés, pero tenía el apoyo incondicional de mi familia (desde Pinar del Río y Campeche, México), con quien siempre me comunicaba en cada jornada, y de mis seguidores. Eso te da tranquilidad y mucha satisfacción.

-¿Entonces, hubo disfrute de tu parte en el transcurso de la lid?

-Disfruté bastante el Campeonato, compartir con mis compañeras de equipo y con las de la nueva generación. Me dio mucho gusto ver a las chicas jóvenes, quienes me recordaban cuando nosotras empezábamos. Estoy sumamente contenta, pues este era un resultado pendiente desde hace varios años. Me queda, igualmente, la satisfacción de darles esa alegría a los aficionados, sin ellos mi carrera deportiva no tendría sentido.

-¿Por qué tantos años sin asistir a Campeonatos Nacionales?

-Sucedieron muchas cosas. Padecí problemas de salud, pasé, prácticamente, dos años retirada del ajedrez, después regresé y obtuve la tercera norma de MI absoluta, pero me faltaba el ELO. Entonces dialogué con la Comisión Nacional para no participar hasta que pudiera arribar a los 2 mil 400 puntos de coeficiente. La media ELO de los Campeonatos Nacionales era muy baja y tenía que hacer todo perfecto para no perder puntos. Ya tenía una experiencia en 2011, cuando no tuve un buen torneo y bajé demasiado ELO. Entonces, decidí insertarme en eventos mixtos y en 2017 completé la cifra requerida. El año pasado, se me presentaron problemas personales mas, afortunadamente, volví en Holguín.

-¿Qué te deparará este 2020, en el cual el primer lugar aquí te aseguró un puesto en el plantel olímpico?

-Lo tendremos bien cargadito, según nuestro preparador, el GM Aramís Álvarez. Se proyecta hacer un concentrado de preparación en Mérida, México. Se jugará el AJEDUNI en abril por colectivos, formato que nos beneficiaría, pues me parece que carecíamos de este tipo de preparación previo a otras Olimpiadas, y así tomaríamos parte en algo así como un ensayo con las mismas características de la Olimpiada Mundial de Rusia (del 5 al 18 de agosto). En mayo, vendría el Capablanca in Memoriam, que dispondrá de un torneo con formato cerrado femenino, donde están invitadas fuertes jugadoras de otros continentes. Y se quiere ir hasta Colombia, a una base de alistamiento, en junio o julio.

-¿Podrá nuestro país contar con una fuerte representación femenina a la venidera Olimpiada Mundial?

-Pienso que sí. Tenemos suficiente talento. La cuestión es jugar más y medirnos con mayor frecuencia a contrarias de Europa o Asia, por ejemplo. Debemos unirnos y trabajar. Hay que seguir dándole oportunidades al ajedrez de féminas, organizar más torneos en la Isla y buscar incursiones en el exterior. Somos varias GM y MI cubanas, y las jovencitas vienen logrando títulos igual. Solo con apreciar el desempeño de nuestras niñas, se comprueba el ascenso. Hay que potenciar a nuestros entrenadores, porque muchas de nosotras somos atletas y entrenadoras. Ahora contamos con el GM Aramís Álvarez y esto nos ayuda. Siempre soy optimista, sí creo que podemos mejorar nuestros resultados.

-¿Siguió el reciente match mundial entre la china Ju Wenjun y rusa Aleksandra Goryachkina?

-Seguro. Y he jugado con ambas. A Goryachkina le hice tablas en un enfrentamiento a rápidas en un torneo en Arabia Saudita, en 2017, y en la Olimpiada Mundial de Batumi (Georgia), en 2018, caí ante la asiática en un duelo clásico, en el que era casi seguro un empate, pero equivoqué mis movimientos al final. De todos modos, me sirvió de mucha experiencia dicha partida.

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