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PARA EL RECUERDO, LA FURIA DE GARRY KASPAROV CUANDO SE EQUIVOCÓ CON EL MOUSE EN UNA PARTIDA CLAVE EN SU REGRESO AL AJEDREZ

Todo aficionado al ajedrez sabe que mover las piezas en el cara a cara es completamente diferente a hacerlo con un click del mouse en una partida online. Todo usuario de Internet sabe que muchas veces la mala ubicación del cursor por un inesperado movimiento del mouse lo manda a visitar cualquier sitio menos el que realmente quería. La culpa siempre se le echa al pobre mouse, no a la mano de quien lo mueve. Les pasa a todos. Le pasó nada menos que a Garry Kasparov en su regreso al ajedrez y el ruso estalló de furia porque un mal click le hizo perder una partida ante el número dos del mundo.

El ex campeón mundial volvió a su estilo a mover las piezas en el Champions Showdown, el torneo virtual de grandes maestros que organizó el Saint Louis Chess Club con el sistema Fischer Random, creado por el estadounidense Bobby Fischer, en el que el azar determina cómo se ubican las piezas mayores en la primera fila, con los peones adelante, como siempre.

Kasparov finalizó octavo, con 3,5 puntos en nueve rondas y un récord de un triunfo, cinco tablas y tres derrotas. Le dio pelea a la mayoría de sus pares, todos en actividad constante, mientras que él ya tiene 57 años y lo ve de afuera. Un talento inconmensurable.

Ahora bien, dos gestos suyos quedarán en el recuerdo para los aficionados y los no aficionados, más interesados en memes que en la clase: un puño cerrado por la victoria ante el iraní Alireza Firouzja, cuarenta años menor, y la furia atómica por el mal click del mouse frente al ítalo-estadouidense Fabiano Caruana.

En la primera rueda del torneo le tocó el pibe de 17 años llamado a ser un peligroso contendiente del top ten mundial, con base en Francia luego de no competir bajo la bandera de su país por haber sido presionado por el régimen islámico. Cambio y fuera. La partida fue para el lado de Kasparov y cuando Firouzja abandonó, en la transmisión oficial se vio claramente el puño derecho cerrado en señal de festejo y la sonrisa de "El Ogro de Bakú".

La segunda partida fue la más esperada, porque del otro lado del monitor estaría Magnus Carlsen, rey en vigencia. Parecía que sería para el noruego, pero fueron tablas muy festejadas por los amantes del ruso. Y el segundo día de juego comenzó con el duelo ante Caruana, número dos del mundo. Sería “la partida del mouse” fatídico.

Estaba emparejada la posición cuando en la movida 35 Kasparov llevó su dama a la casilla c2 y automáticamente quedó perdido y con una pieza de menos. Nadie entendía nada. Las transmisiones en vivo en varios idiomas quedaron en silencio o en shock. ¿Qué había pasado para semejante error? Garry se dio vuelta para mirar a la cámara que por reglamento controla que esté solo y sin ayuda, algo impensable por su trayectoria, y empezó a hablarle. Había fallado el mouse. Bah, su movimiento...

No sabía a quién asesinar Kasparov. Famoso por su temperamento implacable a la hora de castigar errores ajenos o autoflagelarse por los propios, se paró, se movió de un lado al otro y se fue del ángulo de cámara.

"¿No entienden lo que pasó? Probablemente juegue tan mal que la gente crea que pueda colgarme una pieza", explicó con ironía y una bronca de novela.

Garry Kasparov y Magnus Carlsen igualaron la partida que jugaron en este torneo.

"Sucedió en un segundo. Jugué 34. Dc2. Bah, creía que jugué 34. Dc2, pero la dama se quedó en d3. Intenté moverla a c2 y quedó como una jugada pre movida. Entonces, cuando juegan 34…Ac5, la máquina tomó esa pre movida automáticamente y jugó 35.Dc2", explicó Kasparov en llamas.

¿Qué quiso decir? En el ajedrez online, como el tiempo apremia, se pueden realizar pre movidas antes de que juegue el rival. Kasparov lo hizo sin querer, al intentar corregir el mal movimiento de su dama, y la computadora tomó ese movimiento correctivo como una pre movida. Entonces, apenas movió Caruana su alfil a la casilla c5, el ordenador aplicó esa supuesta pre movida de Garry y llevó su dama a c2. 

"Es sorprendente, porque esta vez no soy yo quien se dejó una pieza. Es la computadora. Fue una buena partida, fue una partida seria, hice muchas buenas jugadas … Ni siquiera me colgué una pieza ¡Es la máquina! ¡Malditos ordenadores!", sentenció Kasparov.

De todas maneras, el ambiente celebró que haya jugado este torneo de altísimo nivel, que ganaron Carlsen y el estadounidense Hikaru Nakamura de forma compartida. “Teniendo en cuenta que me he enfrentado a nueve rivales profesionales y yo no lo soy, no está tan mal”, concluyó el ex campeón mundial.

Volvé cuando quieras, Garry. Pero cuidado al mover el mouse. Puede fallar.

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